Autoridad

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Después de la democracia y del Estado-Nación: vivimos el nacimiento de una nueva era, donde el pacto político y la manera de organización y de toma de decisiones del antiguo régimen no responden a la realidad que viven nuestros pueblos ni a sus aspiraciones. La comunalidad no es democracia, nunca lo fue ni pretendió serlo: la Antigua Grecia, en donde se acuñó el término democracia, era una sociedad con esclavos; hoy la esclavitud es la condición de la enorme mayoría. Sabemos que en la democracia la voluntad de unos cuantos se impone a la mayoría, en un callejón sin salida. Y creemos que en el mundo del capital financiero, particularmente en México, el Estado-Nación se colapsó definitivamente y ya fue sustituido. Su lugar lo ocupa algo sin nombre y mucho peor. Invitamos a discutir estas conjeturas, a elaborar los conceptos que refieran adecuadamente lo que, tentativamente, hemos llamado Comunalicracia. A que imaginemos opciones desde los pueblos tras el fin del Estado-Nación.

 

La forma del Nosotros: deseamos reflexionar sobre lo que somos Nosotros, más allá de la mirada fragmentadora y antropocéntrica de las ciencias. Repensar cómo somos sin recurrir a etiquetas como “indígena, ciudadano, sujeto, individuo, ser humano, Hombre”; a conceptos como “sociedad, etnia o cultura”. Es decir, pretendemos limpiar la mirada y volver a la realidad, para reconocernos como hombres, mujeres y niños de carne y hueso, interpenetrados con plantas, bestias, bichos y fuerzas que se realizan en un Nosotros a través del ejercicio de la reciprocidad.

Foto: Tony Macías